sábado, 7 de noviembre de 2009
Proximo libro de cuentos
lunes, 20 de julio de 2009
Atorranta Luna
Jorge Luis Borges
POEMAS, Losada, 1943
Antes que nadie te imaginara
meta de la ambición del hombre
tu luz garronera
deslumbró al ciego que atorraba por el alba
de gatos celestina
de pobres bracero
de navegantes lámpara
fulgor en el camino del indio
novia bohemia de vates y malevos
que lamentan tangos y destellan cuchillos
en espejos de barro te retrata el suburbio
que se esfuma en mi memoria
es olvido mi garçonière de lata
macheteando kerosén las noches de plenilunio
muro de lamentos de los desamparados
hoy apenas cómputo de menguantes y crecientes
nada más que un factor en la tabla de mareas
¡puteo por el ultraje de Amstrong!
domingo, 29 de junio de 2008
Haikus
HAIKUS
1
Cuando al naciente
se desnuda la noche
cubro tu sombra
2
El mar enciende
fuego de noctilucas
hasta la aurora
3
La misma esquina
sorprendió el primer beso
y un no te quiero
5
No seas vida
nada más que rutina
de nuestra muerte
6
Soñaban siempre
con lejanas ausencias
tus ojos ciegos
sábado, 28 de junio de 2008
ABANDONO
Tu mirada es siempre triste,
como pensando en otra cosa.
Y pensabas en otra cosa
cuando a la vuelta de la esquina
te encontré.
Dimos más de dos pasos
y pasaron veinte años
y tuvimos nuestros hijos
y nos amamos
y nos toleramos
y nos odiamos.
Ahora andás en otras cosas,
como yo en otras cosas ando.
Dicho así, en argentino,
en el idioma enaltecido por nosotros,
cualquiera entiende.
Y vos me entendés
¿no es cierto?.
Nuestro cansancio proviene
del esfuerzo por no lastimarnos.
Está bien que así sea.
Usted discúlpeme si la dejo a la vuelta de la esquina.
domingo, 11 de mayo de 2008
Microrrelato y presentación
DE VIEJO
"Que yo sea jovial no me redime de la senectud". Mariela siguió lavando platos, después de echarle una mirada al abuelo que asentía con la cabeza, confirmando sus palabras. Lito le alcanzó el mate y preguntó:¿Qué es la senectud? Caruso repitió tres veces: Senetú, senetú, senetú. El abuelo miró fijo al Lito, apretó los labios y levantó los hombros. Pá qué explicarle, pensó. Lito protesta. Mariela le aclara a su hermano: Vejez. No entiendo qué le pasa al abuelo con su vejez, comenta Lito. Nadie entiende a los viejos, ni ellos se entienden, razona Mariela. No me importa que esté viejo. Sí, no comprender lo que habla, aclara Lito. "La jovialidad no me redime de la senectud", insiste el abuelo. Caruso tercia desde el trapecio -: Senetú, senetú, senetú. Mariela explica: Habla con palabras de antes. Lito concluye: Es un viejo.
El Tata acaricia el mate como si fuera una teta. ¡Cómo olividar esas redondeces calentitas! Antes gozaba hembras, ahora disfruto el mate.
Eso piensa el Tata mientras el Lito ceba, la Mariela lava los platos y Caruso repite:
Senetú, senetú, senetú.
